Ansiedad y sobrecarga
Cuando la cabeza no frena, todo parece urgente o te cuesta desconectar, incluso cuando “en teoría” está todo bien.
Un espacio de escucha profesional, cuidado y sin juicios para entender lo que estás viviendo, ordenar lo que sentís y construir herramientas que tengan sentido para tu vida real.
“Escuchar sin juzgar, comprender sin etiquetas y acompañar sin condiciones.”
Una idea que representa el espacio terapéutico.Mi forma de trabajar parte de una idea simple: detrás de cada consulta hay una historia, un contexto y una manera única de transitar lo que está pasando. Por eso, el espacio terapéutico no debería sentirse como un lugar donde “hacer las cosas bien”, sino como un lugar donde poder hablar con honestidad y sin tener que tener todo resuelto.
En sesión podemos trabajar sobre lo que hoy te preocupa, pero también sobre los patrones, vínculos, decisiones y emociones que se van repitiendo. El objetivo no es encajarte en una fórmula, sino construir herramientas que realmente puedas llevarte a tu vida cotidiana.
No necesitás llegar con una explicación perfecta. A veces alcanza con saber que algo no está funcionando como te gustaría y querer empezar a mirarlo de otra manera.
Cuando la cabeza no frena, todo parece urgente o te cuesta desconectar, incluso cuando “en teoría” está todo bien.
Relaciones que te desgastan, dificultad para decir que no, miedo al conflicto, dependencia emocional o patrones que se repiten.
Sentir que nunca es suficiente, vivir comparándote o necesitar cumplir con expectativas para sentir que valés.
Decisiones importantes, mudanzas, separaciones, pérdidas, nuevos comienzos o momentos en los que necesitás reordenarte.
Un espacio para entender mejor qué necesitás, por qué reaccionás como reaccionás y qué querés construir de acá en adelante.
Malestar laboral, decisiones profesionales, agotamiento, sentido, organización o búsqueda de un camino más alineado con vos.
El proceso puede tener momentos de exploración y otros más concretos. La idea es que cada encuentro tenga sentido para el momento que estás atravesando.
Empezamos por tu motivo de consulta, tu contexto actual y lo que necesitás que sea diferente.
Vamos observando emociones, pensamientos, vínculos, decisiones o situaciones que se repiten.
Cuando corresponda, sumamos herramientas prácticas para que el trabajo terapéutico también pueda acompañarte entre sesiones.
No trabajamos en automático. Revisamos qué está cambiando, qué falta y hacia dónde tiene sentido seguir.
La primera sesión sirve para conocernos, entender qué te trae a consulta y ver si te sentís cómodo/a con el espacio. No hay examen, no hay una forma “correcta” de contar lo que te pasa.
Podés empezar por lo que hoy te preocupe más. A partir de ahí vamos armando el mapa juntos.
No necesitás justificar lo que sentís para que tenga lugar en sesión.
Poder entender un poco mejor lo que te pasa también puede bajar mucho ruido interno.
La terapia puede ser profunda sin dejar de tener recursos concretos para tu día a día.
Si hay algo que no aparece acá, podés escribirme sin compromiso.
No hace falta esperar a estar “muy mal”. A veces alcanza con sentir que una situación se repite, que algo te está agotando o que querés comprenderte mejor.
Sí. La modalidad online permite sostener el espacio terapéutico desde un lugar privado y cómodo, evitando traslados.
Es completamente esperable. La primera entrevista también sirve para ayudarte a ordenar el motivo de consulta y empezar a poner en palabras lo que hoy puede sentirse confuso.
No hay una duración universal. Depende de los objetivos, el motivo de consulta, el momento personal y lo que vaya ocurriendo durante el proceso.
Podés hacerlo directamente por WhatsApp. La idea es que antes de reservar tengas clara la modalidad, disponibilidad y valor de la consulta.
El espacio terapéutico se encuentra protegido por el deber de confidencialidad profesional, dentro de los alcances previstos por la normativa y la práctica profesional aplicable.
Si sentís que algo de lo que leíste resuena con vos, podés escribirme para consultar disponibilidad. Ese primer mensaje no te compromete a iniciar un tratamiento.
Para consultar horarios, modalidad u honorarios, escribime por el medio que te resulte más cómodo.